Masaje Ayurvédico

Recibir sesiones de masaje ayurvédico de forma habitual permite conectar con nosotros mismos, con nuestras emociones, con nuestro cuerpo físico y nuestro cuerpo mental, ayudándonos a aportar consciencia a nuestra vida.

Un espacio para ti en el que podrás realizar un trabajo personal, profundizar en el viaje hacia tu interior, descubrir esa parte de ti olvidada, la más verdadera, que te permite conocer tu auténtica y pura esencia.

El masaje te ayudará, además, a reducir el ritmo de una vida frenética, a calmar y aquietar la actividad caótica del cerebro, a remover el cansancio, el estrés y las tensiones acumuladas. Comprobarás los beneficios de una profunda relajación y la experiencia de integración entre mente, cuerpo y espíritu.

Cuida de tu cuerpo físico, mental, emocional y espiritual.

Unos buenos hábitos, una actitud positiva, optimista y alegre hacia la vida, una alimentación sana, una moderada actividad física, recibir masajes, practicar yoga, la meditación, son considerados fundamentales para la prevención de las enfermedades y para preservar la salud y el bienestar.

Sesión de MASAJE AYURVÉDICO

Recibir un masaje ayurvédico, es darse una oportunidad. Las horas que estás recibiendo un masaje significan dedicar tiempo a ti mismo. El masaje, además de todos los beneficios que proporciona a nivel físico, tiene un gran potencial que podemos aprovechar, para interiorizar, volver a relacionarnos con nuestras emociones, escuchar los mensajes que nuestro cuerpo y nuestra piel nos transmiten. El cuerpo habla, nos habla, a través del contacto se expresa y tenemos que saberlo escuchar, atentamente, detenidamente. Esta larga sesión es una profunda experiencia si nos entregamos, si nos dejamos llevar por cada sensación. La piel tiene receptores que envían al cerebro una información que el elabora y traduce con una emoción que llega a nuestro corazón. Escuchad vuestro corazón, sin miedo, con un gesto interno de apertura, para acoger las emociones que os pertenecen.

El resultado de la sesión no depende solo y exclusivamente del terapeuta, una gran importancia la tiene la actitud de quien recibe el masaje. Si huyes de tus mismas emociones, si las rechazas, si no las aceptas, estás perdiendo una gran oportunidad.

En el masaje ayurvédico las dos personas son parte activa para conseguir un buen resultado, es un intercambio de energías sutiles, profundas y tangibles, entre dos seres humanos, el que da y el que recibe, el medio son las manos y el tacto, pero la fuente es el corazón que entrega a otro corazón. Si hay una coraza que envuelve el corazón esas energías encontrarán un obstáculo y el resultado del masaje cambia.

El trabajo del terapeuta empieza consigo mismo. El masaje no son simplemente movimientos. Se necesita de una mente serena, una capacidad de concentración, una respiración equilibrada, una sensibilidad y atención constante, tranquilidad, paciencia, firmeza, salud y sobre todo amor, amor incondicional hacia los seres humanos es el punto de partida para realizar una sesión de masaje.

El masaje ayurvédico, no es solamente relajación, es mucho, mucho más.

BENEFICIOS

Los beneficios de este masaje son varios y numerosos, tiene efectos positivos en el cuerpo y en la mente. Recibir masajes a lo largo de todo el año ayuda a restablecer equilibrio y bienestar. El masaje actúa en los diferentes Sistemas: circulatorio, linfático, digestivo, excretor, endocrino, óseo, muscular, cutáneo, inmunitario, respiratorio, nervioso, etc. El drenaje de líquidos activa la circulación de la sangre disminuyendo la frecuencia de los latidos del corazón relajando y reduciendo el trabajo de este músculo al mismo tiempo que oxigenamos tejidos, células, órganos, etc. A través del sistema linfático depuramos, eliminando toxinas y sustancias de desecho, reduciendo además hinchazón y retención de líquidos. El masaje abdominal tiene el objetivo de vigorizar o estimular los órganos que están ubicados en esta zona (hígado, estomago, páncreas, bazo, intestino delgado y grueso, útero y ovarios). Los amasamientos, presiones, empujes, etc. actúan sobre los músculos, ligamentos y tendones reduciendo la tensión muscular. Siendo los músculos unidos a los huesos, una reducción de la tensión muscular beneficiará también el esqueleto, reduciendo la presión ósea y disminuyendo la carga en las articulaciones. Se notará una piel más luminosa y tersa porque con el masaje eliminamos las células muertas, hidratamos y nutrimos con los aceites vegetales donando más elasticidad, brillo y aportando minerales y vitaminas tanto a la piel como al cuerpo a través de la absorción de los mismos. La piel recibe también el tacto que transmite al sistema nervioso quietud y calma, atenuando la actividad cerebral y aquietando la mente, relajando, reduciendo estrés y agitación, reduciendo el ritmo respiratorio.

El masaje tiene además efectos sobre nuestra parte “no física”, sobre nuestra psique, nuestras emociones. Puede remover el contenido de nuestro subconsciente, trabaja profundamente en nuestra mente, pensamientos, consciencia. La experiencia del masaje proporciona una multitud de sensaciones que se traducen en estados emocionales. El resultado de la sesión podrá variar según la persona, cada individuo experimenta de forma diferente dependiendo del momento y de su propia capacidad de percepción de los sentidos. Los resultados pueden ser asombrosos, se pueden despertar emociones estancadas y remover bloqueos emocionales inexpresados que resultaban ocultos. El masaje lleva hacia nuestro interior y puede ayudar a encontrar nuestra propia esencia.

Someternos a una sesión de masaje ayurvédico es ofrecernos la oportunidad de desconectar nuestra mente de todo lo cotidiano, de los pensamientos que nos llenan el cerebro durante la jornada, a lo largo de toda nuestra vida. El cerebro necesita renovarse, nunca descansa ni deja de trabajar, incluso cuando dormimos sigue con su actividad. Pero es durante el día que nuestra mente está empeñada con mil pensamientos, una media de unos sesenta mil cada día y el 90% de ellos son los mismos del día anterior. También la mente necesita descanso, vaciarse para acoger nuevos pensamientos. Esto nos sirve para que todas nuestras decisiones, todo lo que pensamos pueda adquirir una nueva forma, tener otro punto de vista. Ver nuestros problemas o nuestros planes de diferentes maneras, encontrar nuevas soluciones.

Cuando recibimos un masaje ayurvédico deberíamos mantener una actitud positiva y para relajar la mente el mejor consejo es pensar en lo que estamos haciendo en ese mismo momento. Ocuparla con pocos pensamientos. Concentrarnos en todas las sensaciones que recibimos, dejando fuera todo lo que nos ha pasado durante el día y lo que tendremos que hacer. La clave para descansar la mente es vivir el presente, el “aquí y ahora”. Empezar a observar nuestro cuerpo y nuestra mente, relajar el cuerpo y aquietar la mente. Centrar nuestra atención en la respiración, haciéndola siempre más calmada. Buscar las tensiones en el cuerpo, desde los pies hasta la coronilla y dejar que sea la misma fuerza de la gravedad a ejercer esa agradable sensación de abandono al descanso de todos los músculos, aflojándolos poco a poco. Ser conscientes de nuestros pensamientos y dirigirlos hacia la respiración y relajación de nuestro cuerpo. Nuestra mente estaría ocupada solamente en esas dos acciones y durante la larga sesión podría descansar. Una oportunidad que a veces no tenemos nunca durante el día, semanas o meses. Todo esto nos sirve para mantener una mente más clara y despejada, ayudándonos a ser más serenos y optimistas en la vida.

Para quien está indicado este masaje.

Personas de todas las edades:

en búsqueda de profundo bienestar y regeneración de cuerpo y mente;

estresadas en búsqueda de quietud interior y distensión;

que necesitan desconectar en búsqueda de relajación inmediata;

que quieren sentirse bien en su propio cuerpo sin descuidar el aspecto mental;

que necesitan aliviar tensiones musculares y cansancio acumulado;

deportistas que necesitan descanso después de una intensa actividad física.

Consejos:

Recibir el masaje al menos 3 horas después de consumir una comida, evitando así la fase de la digestión.

Es preferible no recibir un masaje durante un tratamiento o administración de medicamentos como: psicofármacos, antidepresivos (en altas dosis), fármacos cardiológicos etc., salvo bajo consejo del propio médico.

Mejor abstenerse de recibir un masaje en la fase de inflamaciones musculares, estados gripales o febriles, catarro, indigestión, debilidad general.

Durante el periodo de la menstruación normalmente no se recomienda recibir un masaje, pero el tratamiento relajante y el tacto suave produce varios efectos positivos en la mujer y en algunos casos puede ser aconsejado por reducir malestares, tensiones y por los beneficios que proporciona tanto a nivel físico como emocional. Se tendrá en consideración cada caso.

 

Consultar el precio de la sesión de masaje en la sección Tarifas Ayurveda 2018


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