Yoga Niños

 

La práctica me lleva a manifestar que cada clase de Yoga para Niños es un nuevo reto personal, por mucho que las programes nunca sabes cómo van a proceder, porque los niños tienen una gran virtud que es la espontaneidad. Eso las convierte en clases conmovedoras y apasionantes.

Admiro y respeto hasta la saciedad a cada uno de esos maravillosos seres independientemente de su edad, no hago más que recibir enseñanzas por parte de ellos. Sus palabras, sus gestos, sus miradas, sus sonrisas, sus observaciones, sus semblantes no me dejan nunca indiferente y me sorprenden siempre gratamente. Doy gracias por poder compartir con todos ellos, son inmensamente agradecidos.

Deseo fomentar en la medida de lo posible que los niños aprendan a labrar, sembrar, cultivar, regar y cuidar su propio jardín interior, su tan respetable espacio interno para que puedan crecer como seres, desde el amor y la paz interior, desde el bienestar más profundo.

Las clases de Yoga para Niños son alegres, participativas, se comparten momentos enriquecedores, especiales, en los que se escuchan, comunican y aprenden los unos de los otros, generándose un espacio de crecimiento, de entendimiento, de respeto mutuo, de observación y de autoconocimiento. Se invita a que el niño/niña se implique, se involucre en la clase de yoga sencillamente siendo el mismo, aprendiendo a aceptarse y viviendo desde su propia naturaleza, tal y como son.

Las clases se encaminan a través de actividades grupales, juegos de respiración, posturas de yoga, cuentos sobre emociones/valores, canciones, mantras, juegos sensoriales, momentos para la relajación, para la atención y concentración, estimulamos la creatividad y la expresividad corporal, reconocemos las distintas emociones,… instantes para compartir con mucho amor y ternura, siempre con el Yoga como base o cimiento.

Las clases se plantean desde el trabajo tanto a nivel grupal para que se desarrollen valores como el compañerismo, la cooperación, la responsabilidad, el compromiso, el respeto, la bondad, la confianza, la gratitud,… como el trabajo a nivel particular para adquirir independencia, confianza en uno mismo, autoestima, positividad, control sobre las emociones, sobre la respiración, coordinación, equilibrio, fuerza, resistencia, flexibilidad, corrección postural, energía, salud;  capacidad de atención, concentración, estabilidad emocional, paz, desarrollo integral y progresivo de mente y cuerpo; sabiduría, libertad, integración, descanso mayor, calma. Todo lo que aporta el Yoga son beneficios individuales y colectivos a todos los niveles.

Yoga impartido desde el corazón, desde el amor y el respeto hacia cada uno de esos maravillosos seres: los niños, conscientes de que “cada uno de ellos es único y especial, a su manera”.

Clases de una hora de duración. Material imprescindible: esterilla antideslizante, ropa cómoda, calcetines.

Edades: Niños a partir de 6 años.

Martes: 18.45h a 19.45h

Lugar: Langstrump (C/Pla y Cancela Nº10 – A Coruña).

Reserva tu sitio: 657 152 820 Mónica. Precios (consultar apartado correspondiente).

 


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